Frase

"Allí, donde encontré seres vivos, encontré la voluntad de poder."

Federico Nietzsche

miércoles, 1 de diciembre de 2010

http://img246.imageshack.us/i/pdvd000rs6.png/
La lucha diaria por un pedacito de paz en la ciudad

El ruido gana espacios en San Cristóbal y su gente

Todas las mañanas San Cristóbal despierta con una agenda agitada, y la forma de cumplirla se ve llena de estruendos de bocinas, cornetas a todo volumen, locales comerciales que gritan por alto parlantes a un comprador ya nervioso por los repentinos aleteos de volumen en sus oídos, sin poder transitar libre y calmadamente por el centro de la ciudad se da por vencido al final de la jornada y solo anhela llegar a su hogar.

Los paradójico de esta experiencia es que debido al agotamiento que la contaminación sónica produce, las personas pocas veces llegan al hogar a compartir con su familia, sólo desean llegar a descansar, así lo revelan  los conductores y transeúntes.

Llega el ruido a la familia

“Como es de costumbre las colas en la horas pico son insoportables a veces el calor y la bulla pero en la noche uno lo que ya quiere es llegar a la casa a dormir, porque que ganas le quedan a uno si está todo el día manejando en el centro y el terminal” narra  Daniel Chacón, conductor de autobús con ruta a Pueblo Nuevo.
Por otra parte están quienes se abstienen de compartir las compras en familia, “ir al centro a comprar ropa ahora que viene diciembre es un reto para andar con los niños, yo me voy sola, o con uno y dejo a los otro en la casa porque la gente, las colas, todo el mundo anda como afanado y uno tiene que andar con cuidado con un niño por ahí en la calle,  se cansan”, explicó Carmen Villalobos, ama de casa residencia en Táriba.

Al ver estás realidades de la población tachirense y cómo la contaminación sonica y el caos intervienen en el compartir con sus familias es importante analizar la postura de las autoridades ante estas quejas.

Ruido sin ley            

Cuando se percibe este caos en la ciudad las autoridades dicen hacer rondas y operativos en determinadas locaciones, esto debido a la “Ordenanza sobre ruidos molestos” publicada el cinco de Agosto del año 2002, con el fin de sancionar la acciones que generen ruidos molestos a la comunidad, donde se vislumbra que los entes competentes para sancionar son Transito y Transporte Terrestre y Policía Municipal.

EL sargento primero Willton Pavón explicó la insuficiencia de decibelimetros, pues sólo cuentan con uno y su mantenimiento de lleva a cabo en Caracas, por lo cual las jornadas para sancionar la contaminación sónica dependen en su mayoría de las denuncias de la comunidad, y cuando el artefacto está disponible los operativos se llevan a cabo en el terminal.

Para las autoridades no es un problema grave, podría decirse que no es un problema puesto que ninguna institución lleva a cabo una política pública que ataque la contaminación sónica, Pavón agrega que  “se intensificarán los operativos en época decembrina pero son focos, no es algo que este en todas partes”

“Yo se que en diciembre hay una alta incidencia de contaminación sónica, luego viene la feria y se prolonga, y el ministerio ha sido poco priotritario en el aspecto de contaminación sónica, y la 7ma y 5ta avenida son competencia de la municipalidad” explicó por su parte Humbeto Lacruz, planificador suplente de conservación ambiental, seccional Táchira.

Sin embargo las medidas de sanción se encuentran el el siguiente anexo de la ordenanza municipal sobre ruidos molestos:

 



                     

El ruido y la furia
Diversos estudios científicos demuestran que el ruido intolerante que esta sobre los 50 decibeles, que es equivalente al ruido que genera un martillo hidráulico, es el origen de diversos padecimientos físicos y  psicológicos,  entre los que destacan el insomnio, desorden  del horario circadiano (horario del sueño) estrés, sordera, agotamiento, irritabilidad, lo que genera a su vez altos índices de violencia en ambientes laborales o de convivencia con altos niveles de ruido.
                                       
“La personas expuestas a altos niveles de contaminación sónica presentan un cuadro de desequilibrio nervioso, porque incrementan los niveles de presión arterial y causa conductas agresivas originadas por la ansiedad y el agotamiento”, explicó la psicóloga Ana María Castro.

Busca la calma
Aunque las instituciones asumen los errores de su baja y en algunos casos nula participación en el tema de la contaminación ambiental, la población debe contribuir con su propio bienestar, haciendo uso de las normativas, y respetando las leyes de transito para evitar escándalos vehiculares.

Jonás Vivas jefe de protección ambiental de la alcaldía de San Cristóbal, asegura que durante un año en sus funciones no ha recibido denuncias por contaminación sónica, y que impedir este tipo de contaminación es difícil por el aumento del parque vehícular que encuentra ya insuficientes las calles de la ciudad.

“No se ha planificado en medida de contaminación sónica, ni se tiene previsto hacerlo, pues para el próximo año se tiene un proyecto pero en materia de reciclaje, y hacer nuevos espacios viales es competencia del gobierno nacional porque el presupuesto de la alcaldía no alcanza” declaró Vivas.

Sin embargo aparte de las instituciones

La alcaldía de San Cristóbal aún no tiene planificación en medidas o campañas ambientales en el margen de la época decembrina y las ferias de San Sebastián, desechos sólidos y otros niveles de contaminación  que aumentan por estas temporadas, reconoció Vivas.